Historia

  • El patrimonio histórico de Tobes es de considerable valor. No se trata de algo monumental, pero sí de un lugar casi mágico… como si fuera un pueblo de hadas. Un sinuoso camino de acceso hace que no se perciba el lugar hasta no superar una última loma, a unos 250 metros de la aldea. Así, cuando finalmente se ve, Tobes impresiona por su tamaño y por la belleza y buen estado de conservación de sus edificaciones. También impresionan las cuevas, espacios que se mantienen relativamente frescos en verano y cálidos en invierno, y que probablemente atrajeron a los primeros pobladores a la zona.

  • Al pasear por sus calles, se percibe que Tobes gozó de cierta prosperidad en su historia. La mayoría de las viviendas tienen dos plantas y algunas proyectan pequeños balcones de forja. En dirección Oeste destaca el castillo de Riba de Santiuste, fortificación construida en el siglo IX en época andalusí y ampliada en el XII por el obispado de Sigüenza. Es un excelente vestigio de la Edad Media feudal. No muy lejos está el encantador pueblo de Palazuelos seguido por la cuidad de Sigüenza, famosa por el sepulcro del Doncel, ubicado en la catedral de Sigüenza y una de las principales esculturas del gótico tardío español.

  • Las fachadas de Tobes generan una sinfonía de colores y contrastes gracias a que la mayoría están hechas de piedra… concretamente de Toba, una caliza de la zona. Muchos de los dinteles son de granito y están fechados, evidenciando que las estructuras tienen casi 300 años. Destacan las edificaciones que dan a la plaza principal, una de las cuales tiene acceso directo a las cuevas, así como la iglesia de la aldea. Esta segunda edificación tiene unos 200 m2 construidos y es de estilo barroco con dos áreas anexas románicas, lo que nos habla de los orígenes de Tobes, allá por los siglos XI o XII.

Tobes es muy pintoresca gracias a sus asimetrías, colores y contrastes